Los fondos de pensiones privados creen que la reforma del sistema español de pensiones de 2013 genera un espacio para desarrollar su actividad. Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones), considera que dadas las previsiones de envejecimiento y la bajada en la tasa de sustitución –lo que reciben de media los pensionistas respecto al salario medio– en los próximos años, el sistema público "debería ser complementado con un sistema de capitalización".

La necesidad de ese añadido a las prestaciones públicas fue expuesto por Martínez-Aldama esta semana, en un seminario organizado por Inverco en el que se se exponían algunos modelos europeos que otorgan una gran importancia a los planes complementarios de pensiones.

Esta vía se denominada "segundo pilar" de las pensiones (el primero son las públicas y el tercero, los planes individuales privados).

La combinación del sistema público de las pensiones –que el presidente de Inverco recalcó que "tiene que seguir existiendo"– con las aportaciones a fondos privados a través del planes de empleo fue la fórmula más destacada por la asociación en este encuentro, que también contó con presencia de una representante de la OCDE.

"En Inverco, creemos que desde el empleo podemos conseguir la democratización de este tipo de sistemas", explicó también Elisa Ricón, directora general de Inverco, en referencia a los planes privados de pensiones.

Los representantes de la industria de los fondos de pensiones admitieron la existencia de lagunas para extender esta cobertura privada de las jubilaciones a los trabajadores autónomos. En este sentido, Emmy Labovitch, del área de pensiones privadas de la OCDE, reconoció el reto que esta fórmula supone el aumento del autoempleo en la Unión Europea.     

Hacia una caída de las pensiones

Desde la asociación de fondos de pensiones privados dan por hecho una de las conclusiones de numerosos estudios: la reforma de las pensiones de 2013, llevada a cabo por el Gobierno de forma unilateral, reducirá la relación de las pensiones respecto al salario y hará perder poder adquisitivo a los pensionistas. Así lo explicó Pablo Hernández de Cos, director general de Estadística y Análisis del Banco de España, presente también en el seminario. Según los cálculos del regulador se producirá una caída "muy significativa" de la tasa de sustitución, de unos 20 puntos porcentuales para 2060.

Hernández de Cos explicó que este descenso se deberá, sobre todo, al índice de revalorización creado en 2013, que ocasiona que ante una situación de déficit del sistema como el actual las subidas anuales de las pensiones sean las mínimas: un 0,25%. Esa revalorización desligada del IPC es la que lleva este domingo de nuevo a la calle a los pensionistas, convocados por CCOO y UGT. 

La caída de las prestaciones también se deberá a la aplicación del factor de sostenibilidad, segundo elemento clave de la reforma de 2013. Entrará en vigor en 2019 para los pensionistas que se jubilen a partir de ese año e incorpora la esperanza de vida al cálculo de pensión: "Si vamos a vivir más años, se generará una pensión inicial más baja", resumió el representante del Banco de España en el acto.

Aunque la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo está trabajando en la modificación del sistema de pensiones, el Banco de España hace sus proyecciones según el escenario actual: que la reforma del 2013 se aplique según está desarrollada. Ante las predicciones de envejecimiento de la población del INE, y aun tomando como referencia una evolución "muy optimista" del mercado de trabajo (con una tasa de paro en torno al 5% respecto al 16,5% actual), el equilibrio del sistema se conseguirá gracias al descenso de la tasa de sustitución de las pensiones. "Que lleva a un deterioro paulatino del poder adquisitivo de las pensiones", apuntó Hernández de Cos. La opción para evitarlo, según el regulador, sería buscar ingresos alternativos al sistema.

Fuente: https://www.eldiario.es/

Video

.

Esdeveniments