Ha pasado otra semana con mucho ruido y pocas nueces

El gobierno anuncia medidas para revertir en parte los retrocesos que sufrimos en los últimos años. Por el momento son intenciones o “preacuerdos”. Según esos datos, las pensiones mínimas y no contributivas subirán un 3% en 2019,  mientras que el resto de las pensiones aumentarán un 1,6%, según el IPC previsto para el año que viene.  De esta forma, en 2019 las pensiones se revalorizarían inicialmente conforme a la previsión de IPC, con la misma garantía de paga compensatoria en caso de desviación de la inflación a finales de año, igual que sucederá en este ejercicio.

También figura la obligatoriedad por ley de la revalorización de las pensiones conforme al IPC real que se produzca. Si es que se aprueba, habrá que ver cuál es la redacción definitiva, porque hay partidos, entre ellos el PP y Cs que insisten en que se podrían introducir otras variables que definitiva anularían el blindaje de esa revalorización a partir del IPC.

Los que siempre se preocupan por el bienestar de los que económicamente ya están bien o muy bien, ya comenzaron a chillar y a poner obstáculos. …Que “Bruselas no permitirá esos gastos… que de donde saldrá el dinero…”  y la ridícula campaña que pretende asustar al ciudadano con frases como “nos quieren freír a impuestos”. Porque claro, en general, el dinero no saldrá precisamente de los bolsillos de los trabajadores y de la clase media.

Esos impuestos, si se aprueban, contemplan una subida del 1% en el impuesto de patrimonio a las fortunas de más de 10 millones de euros; un tipo mínimo del 15% para el impuesto de sociedades que no afectará a las Pymes.  Y en el IRPF se subirían dos puntos a los contribuyentes que tengan un ingreso superior a los 130.000 euros anuales. Diarios del mundo de los grandes negocios y de la banca se permitieron titular “Gran atraco fiscal”. Esos mismos medios admiten que quienes van a tener incremento son los grandes ingresos que no llegan al 1% de los contribuyentes.

Hay otras medidas previstas, que atienden - al menos en parte - antiguos reclamos de los mayores. Por ejemplo, el aumento del presupuesto para dependencia, donde se vienen otorgando los derechos de ley pero no se pagan las ayudas de más de 300 mil personas. También se recoge el compromiso de eliminar progresivamente el copago farmacéutico, comenzando por los sectores de menores ingresos y también una ley por la que se impida la privatización de la sanidad. Insistimos, esto es una propuesta. Tendrá que ser aprobada en el Parlamento.  Allí veremos quienes están en contra y con qué argumentos.

Las propuestas atienden algunas de nuestras principales reivindicaciones. No es mala señal que quienes intenten torpedearla sean los poderes económico-financieros, los privatizadores o los neoliberales que siempre apuntan a recortar salarios, y la salud o la educación públicas.

Por último, queríamos hacer una referencia importante con respecto a las personas mayores de 65 años que cobran pensión de viudedad. Ya saben que si no cobran otra pensión, se sube el porcentaje aplicable para el cálculo de dicha pensión del 52 al 60%, pero no se aplica automáticamente. Hay que solicitarlo. O sea que el que no lo solicita o no se entera, no lo cobra. Esto hay que difundirlo, especialmente en aquellas personas que sepamos que están cobrando la pensión de viudedad.

Reiteramos nuestro llamado para seguir movilizándonos.

Vamos avanzando, poco a poco, pero queda mucho camino por recorrer.

Jubilados y pensionados, unidos todos en defensa de nuestros derechos,

y en los de nuestros hijos y nietos.

Porque gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden

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