El Pacto de Toledo ponía en marcha un cambio de modelo, de un sistema público de pensiones a un sistema construido sobre dos pilares: unas pensiones públicas convertidas en pensiones de subsistencia, “complementadas “con pensiones privadas, eximiendo al Estado de cualquier responsabilidad
del pago.

Tras derrota de la guerra civil, con aplastamiento de movimiento obrero, y la práctica  liquidación de todas sus organizaciones, a finales de la década de los 50 e inicio de los 60 del siglo pasado las nuevas hornadas de trabajadores jóvenes se incorporan a la lucha, reconstruyendo un nuevo y vigoroso movimiento obrero que protagoniza importante luchas.

Fruto de  todas de estas luchas nació la Ley General de la Seguridad Social de 1966, con vigencia de 1 de enero de 1967, que significó un salto cualitativo en la consolidación de un Sistema Público de Pensiones en el Estado Español.

Desde nuestra última concentración pública, el pasado 17 de marzo, algunas cosas han comenzado a moverse. Dijimos entonces que el único idioma que entienden los gobernantes es el de la calle. Y así fue, y los que tantas veces dijeron que no había dinero, hicieron aparecer 1.050 millones. ¿Y qué representa esa suma ?  equivale a lo que los ciudadanos estamos pagando por el  fallido proyecto del depósito de gas de Florentino Pérez en las costas de Tarragona.  Sigamos comparando: esos aumentos han costado tres veces menos que los submarinos que está construyendo Defensa. Y el rescate a las empresas de las autopistas radiales -otro ejemplo - nos costará cuatro veces el dinero que han destinado a los aumentos a los jubilados. 

   A distintos colectivos se les otorgan incrementos que van desde el 1 al 3 %., pero casi cinco millones de jubilados quedan con el 0,25%. Y tengamos en cuenta que algunos de esos incrementos, como el de las pensiones de viudedad tendrían que haber comenzado a aplicarse en el 2012 y subir cada año, pero nunca lo hicieron.  Esa es la realidad. 

    La cuestión no son estos euros repartidos para apaciguar las protestas.

El problema de fondo es que quieren estrangular poco a poco el Sistema Público.

Domiciano Sandoval, chófer de la Generalitat durante 30 años, es un pionero en la lucha de los jubilados por unas pensiones dignas. Fue el primero en llevar a los tribunales en el año 2013 la 'subida' del 0,25%. El recorrido en los juzgados de lo social de miles de demandas que siguieron a la de Sandoval quedó abortado por una polémica sentencia del Tribunal Constitucional, que consideró la revalorización de las pensiones con el IPC como una "mera expectativa" en vez de un derecho consolidado.

Tras agotar las instancias españolas, Sandoval ha llevado el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que a principios de este mes admitió a trámite su demanda."Los derechos cuesta mucho conquistarlos y en la medida que no se ejercen o no se luchan, se pierden. Yo no quiero que se pierda ningún derecho, ni a una pensión digna ni a la sanidad o a la educación. Se me hace insoportable la pérdida de derechos con este Gobierno", explica Sandoval.

Este jubilado tiene energía para mantener viva la lucha por unas pensiones dignas, ya sea en la calle con las manifestaciones de la Marea Pensionista o en el tribunal de Estrasbrugo.

Los fondos de pensiones privados creen que la reforma del sistema español de pensiones de 2013 genera un espacio para desarrollar su actividad. Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones), considera que dadas las previsiones de envejecimiento y la bajada en la tasa de sustitución –lo que reciben de media los pensionistas respecto al salario medio– en los próximos años, el sistema público "debería ser complementado con un sistema de capitalización".

La necesidad de ese añadido a las prestaciones públicas fue expuesto por Martínez-Aldama esta semana, en un seminario organizado por Inverco en el que se se exponían algunos modelos europeos que otorgan una gran importancia a los planes complementarios de pensiones.

Esta vía se denominada "segundo pilar" de las pensiones (el primero son las públicas y el tercero, los planes individuales privados).

El pasado 22 de febrero ocurrió algo insólito en España. Los jubilados y pensionistas se manifestaron en más de sesenta ciudades. Numerosas personas mayores mostraron su indignación y su protesta contra elridículo incremento del 0,25 % que se viene aplicando a sus pensiones desde hace cinco años. En muchos casos eso significa un aumento de algunos céntimos nos sus ingresos mensuales. Menos de lo que vale la remisión de la carta con la que el Gobierno se lo comunica cada año. Por eso muchos procedieron simbólicamente a romper esas cartas en público. Parece que en los tiempos que corren se puede producir entre los abuelos un movimiento parecido al de los chicos indignados del 2011.

Las pensiones garantizan a los ciudadanos el bienestar mínimo indispensable. El sistema público mantenido por la Seguridad Social certifica que el Estado cubrirá tanto el cuidado de su salud como la satisfacción de sus necesidades cuando dejen de trabajar por jubilación o no encuentren trabajo. Que el Estado asuma esta responsabilidad es una conquista social tras muchos años de lucha desde mediados del siglo XIX, con la revolución industrial.

En el sistema que funciona en España, el Estado recibe obligatoriamente alrededor de una tercera parte de la retribución de cada trabajador durante toda su vida laboral y financia con esos fondos las prestaciones de jubilación y de paro, cuando estas sean necesarias. Los trabajadores españoles estamos pagando durante toda nuestra vida laboral al Estado para que este cubra nuestras necesidades cuando dejemos de trabajar o cuando quedemos en el paro.

Ante las informaciones que están apareciendo en algunos medios de comunicación, la Marea Pensionista de las comarcas de Tarragona dice:

La Marea Pensionista, aclara que no participará de manifestaciones convocadas por sindicatos u otras organizaciones, al considerar que la lucha de los jubilados es en defensa del sistema público de pensiones y no sólo por el rechazo del 0,25. Además, la Marea es un movimiento transversal, sin parcialidades políticas o de cualquier otra naturaleza y por lo tanto debe actuar de forma unitaria detrás de estos objetivos, evitando acciones que puedan dividir las fuerzas. Invitamos por tanto a todos los ciudadanos que coincidan en la necesidad de estas luchas, a sumarse a los actos y movilizaciones de la Marea Pensionista y de la Coordinadora Estatal de Pensionistas y jubilados.

Las próximas concentraciones serán el próximo lunes día 16 en Reus, a las 11 de la mañana en la Plaza Mercadal, Tarragona a las 10,30 manifestación desde la Pl. Corsini hasta la pl. de la Fuente y en Amposta a las 12h en la pl. del Ayuntamiento, coincidiendo con cientos de ciudades de Cataluña y del resto del estado. Durante esta acción se entregará un petitorio a los alcaldes y concejales reclamando la defensa de las pensiones públicas. 

MAREA PENSIONISTES DE LES COMARQUES DE TARRAGONA

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Comunicat  De prensa 11-Abril-2018

 

Davant de les informacions que estan apareixent en alguns mitjans de comunicació, la Marea Pensionista de les comarques de Tarragona diu:

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