Ha pasado otra semana con mucho ruido y pocas nueces

El gobierno anuncia medidas para revertir en parte los retrocesos que sufrimos en los últimos años. Por el momento son intenciones o “preacuerdos”. Según esos datos, las pensiones mínimas y no contributivas subirán un 3% en 2019,  mientras que el resto de las pensiones aumentarán un 1,6%, según el IPC previsto para el año que viene.  De esta forma, en 2019 las pensiones se revalorizarían inicialmente conforme a la previsión de IPC, con la misma garantía de paga compensatoria en caso de desviación de la inflación a finales de año, igual que sucederá en este ejercicio.

También figura la obligatoriedad por ley de la revalorización de las pensiones conforme al IPC real que se produzca. Si es que se aprueba, habrá que ver cuál es la redacción definitiva, porque hay partidos, entre ellos el PP y Cs que insisten en que se podrían introducir otras variables que definitiva anularían el blindaje de esa revalorización a partir del IPC.

Los que siempre se preocupan por el bienestar de los que económicamente ya están bien o muy bien, ya comenzaron a chillar y a poner obstáculos. …Que “Bruselas no permitirá esos gastos… que de donde saldrá el dinero…”  y la ridícula campaña que pretende asustar al ciudadano con frases como “nos quieren freír a impuestos”. Porque claro, en general, el dinero no saldrá precisamente de los bolsillos de los trabajadores y de la clase media.

Este lunes una vez más estamos en la plaza, volvemos porque de momento y a pesar de anuncios divulgados a bombo y platillo, no hay nada concreto que nos asegure el sistema público de pensiones y ni tan siquiera la tan anunciada revalorización de las pensiones con el valor del IPC, “ya dijimos el lunes pasado que el anuncio del IPC blindado era simplemente un “pre-acuerdo”. … Y que había partidos y sectores que insistían en ponerle otros condicionamientos que podrían desvirtuar completamente ese anuncio triunfalista”. La realidad demostró que estábamos en lo cierto. 

Esta pasada semana hemos podido ver que ante la posibilidad, inducida por nuestras movilizaciones en todo el estado, de que se determine la revalorización de las pensiones con el valor del IPC, de nuevo los poderes financieros arremeten presionando al gobierno y a los partidos políticos. Esta pasada semana la ya conocida Cristine Lagarde, directora del FMI hizo declaraciones reclamando compensar esta medida con más cotizaciones y el aumento de la edad de jubilación, (no sabemos bien si pretende que la gente se jubile a los 70 años) según ella “para no poner en peligro la sostenibilidad del sistema”.

La Directora del F.M.I Christine Lagarde, advierte a España que para llevar aLa Directora del F.M.I Christine Lagarde, advierte a España que para llevar acabo la revalorización al IPC se tendrán que llevar a cabo reformasestructurales como aumentar la cotización mínima de autónomos, elevar la contribución social para los asalariados que más ganan, además de aumentarla edad de jubilación (incluso más que a los 67 años), en consonancia con la evolución de la esperanza de vida. Y además señalan que las previsiones derecaudación por la subida de los impuestos debe ser “prudente”, y terminandicho informe con que “con incrementos pronunciados del salario mínimointerprofesional se pondrían en peligro las oportunidades de empleo de losmenos cualificados y de los jóvenes”.

Por ello La Coordinadora Estatal se ve en la obligación de aclarardeterminados puntos tanto al FMI como al total del arco parlamentarioque rige la política en nuestro país.

Todos coincidimos en que nuestro sistema necesita de una reforma integral, e integral supone una nueva reforma de Seguridad social acompañada de una reforma fiscal y una reforma laboral para que la sostenibilidad del mismo no se vea entredicha; pero para nada coincidimos en los medios.

Hoy es un día especial para nosotros. La Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1990 designó el 1º de octubre como Día Internacional de las personas mayores. La medida tenía la intención de promover sus derechos humanos, la no discriminación y la protección de los mayores en todo el mundo.  En los últimos decenios la esperanza de vida aumentó como media más de 20 años en el mundo.  Y a nosotros y a  quienes vienen detrás nos corresponde garantizar ese capital humano.

Por eso hoy, como ayer, esta jornada nos encuentra en lucha en defensa de nuestros derechos. Esta generación, a partir de los años 40 del siglo pasado, es la que con su trabajo y sacrificio sacó al país del subdesarrollo económico y social. Sus trabajadores fueron los que con sus luchas consiguieron mejores condiciones laborales y salarios dignos. Fue un camino duro, con dolor y con muertes. La recuperación de las libertades tras la dictadura abrió un nuevo espacio de avance social, pero siempre a través de la lucha, Nadie nos regaló nada. En los últimos años, todos esos derechos han estado en riesgo. Los gobiernos que en lugar de defender al pueblo han defendido los intereses de las grandes corporaciones y grupos financieros, han intentado desmantelar la educación y la sanidad públicas, en beneficio de lo privado;  han aprobado reformas que recortan condiciones laborales y salarios, y han pretendido destruir el Sistema Público de Pensiones.

Ahora que los pensionistas vuelven a la carga, les sugiero que estén muy atentos ante las confusas y preocupantes señales que llegan desde Bruselas. De nuevo los lobbies actuando con alevosía y premeditación.  Las élites políticas y financieras occidentales llevan décadas labrando acuerdos tácitos llenos de clausulas implícitas de las que tanto provecho sacan los extractores de rentas. El siguiente pastel que quieren abrir es el de las pensiones. Parece ser que la Comisión Europea renuncia a exigir a los Estados miembros la existencia de pensiones públicas suficientes. A cambio propone complementar/sustituir las pensiones públicas por fondos de capitalización. Como siempre, no saben, no entienden, pero seguro que si los tiros finales van por aquí, la mayoría de los pensionistas serán los nuevos damnificados. Por eso exhorto a los pensionistas de nuestro país que estén ojo avizor.

La Gran Recesión dejó bien a las claras que en realidad el problema de fondo no es la austeridad, ni siquiera la devaluación salarial. El trofeo que persiguen las élites, guiadas por su instinto de clase, es otro, de caza mayor. Se trata de mantener o no el estado de bienestar. Se trata de tener prestaciones sociales o leyes de pobres, de tener un buen sistema laboral o el modelo bangladesí.

Portando 40 kilos más de los que sostenía su esqueleto en la década de  los 80 del pasado siglo,  este miércoles se presentó ante los medios de comunicación quien durante varias legislaturas fuera Ministro de Hacienda, Eeconomía del Ejecutivo de Felipe GonzálezCarlos Solchaga Catalán, para caer en barrena y con saña rabiosa sobre los pensionistas españoles y sus movilizaciones.

     Con  la actitud prepotente que siempre lo caracterizó, el hoy multimillonarioCarlos Solchaga proclamó  urbi et orbi  que los pensionistas que  protestan en las calles de todo el Estado para conseguir  la revalorización de sus pensiones,"no tienen razón".

       "No tienen razón porque ninguno de ellos - alegó desafiante - ha pagado ni la mitad de lo que  hoy están percibiendo…" agregando  seguidamente  que "dejar el sistema de actualización de las pensiones  tal y como está en la actualidad, es más prudente que volver al IPC".


    Como se recordará, Carlos Solchaga fue aquel celebérrimo  ministro  de los  primeros Ejecutivos de Felipe González que planificó la mal llamada"reconversión industrial", desmantelando o vendiendo  la industria pública española  a los peores postores extranjeros  y arrojando a la calle a decenas de miles de asalariados. 

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